Mi rostro feroz que es la construcción
La mentira
Está pintado a una hembra de los labios desnuda
Sujetando con tres lanzas
Sangrantes manos
El porqué de un sueño abierto
Al poeta
El fragmentado del barro duro y mojado
Verso que seco de ansias
Se vuelve loco
A la lágrima oriunda de pecar
El vuelo de una mancha negra en el cielo
De un labio que no solo
Anda en cuatro
Esquiando la montaña
Cuando el rayo ha expuesto el seno rujo
El confín de los secretos
La única e indivisible muerte
Cuando me cortó
La navarga que ya está sangrada
A formar columnas de trece entre estas mujeres partas
Cuando se estiran estas piedras
-Cuando las doblo y las escondo-
Como una ráfaga de vida rala
En largo y nuevo
El camino de mis nuevos hijos
Los doce ritmos
Vacíos entre dos distantes puntos
El golpe cuando trae el viento
A juntarse en esta piedra hueca
La pequeña vida
En la llama galopando en la montaña varia
El caminador de vasta historia eterna
El hijo de la cumbre en su ave Neba
El cóndor que es el inventor del cielo
En mi único rostro
La flama que me quema al revés
Que volando abstrae toda la tierra en un bosquejo nuevo
El vacío del que siembra en el planeta adverso
La nueva fruta
En territorio secreto
El premio falso que defiende a esta tierra
La maja que me ataca
Con su estaca aguda
El monte que sangrado cuenta
Las pasadas maravillas.
Maldito el que mata y ríe
En su propia muerte vieja
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